TRADUCCIÓN Y RESUMEN:

Lamaze internacional. Artículo para promover, proteger y alentar los nacimientos normales 

The journal of perineal education . Spring 2004 vol 13 n 2. - Traducción y resumen: M. POLONSKY, Diciembre 2014

En el siglo 21, es normal que durante los partos se intervenga para comenzar, continuar o terminar el trabajo de parto. Los manejos médicos que se aplican de rutina están a la "espera de la aparición de algún problema", más que a permitir que el nacimiento ocurra de una manera normal, natural y fisiológica.

El desarrollo de un nacimiento normal implica el desencadenamiento de una secuencia de eventos interconectados: el ablandamiento y borramiento del cuello del útero y la rotación y el descenso del bebé a través de la pelvis materna, todo exquisitamente orquestado por hormonas fetales y maternas, y facilitado por el movimiento de la madre y su capacidad de trabajar activamente escuchando a su cuerpo. Esta participación activa durante el trabajo de parto le va a permitir, entre otras cosas, tolerar el aumento en los niveles de oxitocina, que genera el aumento de intensidad y frecuencia de las contracciones, es decir, el progreso del parto, y el beneficio de la liberación de endorfinas, un narcótico natural.

Además, la confianza y capacidad de la mujer de trabajar en conjunto con su cuerpo  en vez de luchar contra las contracciones, la va a ayudar a mantener las hormonas del estrés bajas hasta la última parte del nacimiento en que estas hormonas son útiles.

Otro factor importante luego de un nacimiento bajo, es que el bebé va a tener un mayor nivel de catecolaminas y estará alerta y listo para amamantar. Los altos niveles de endorfinas maternas, oxitocina y catecolaminas durante el parto facilitan la separación de la placenta, disminuye el riesgo de hemorragia postparto, y aseguran que la madre estará lista para responder a su bebé y amamantarlo.

Cualquier interferencia de esta secuencia normal crea el potencial a que aparezcan problemas. Por lo que las intervenciones deben asegurar que será mayor el beneficio que el daño.

La OMS sugiere 4 prácticas básicas para promover, proteger y alentar los nacimientos normales. Lamaze agrega dos más. La investigación ha demostrado los beneficios de cada una de estas prácticas.

"La única justificación para alguna práctica que restrinja la autonomía de una mujer, su libertad de elección o el acceso a su bebé debe tener evidencia clara de que esas prácticas curan más que el daño que hacen" .

 

1. El trabajo de parto comienza sólo. Esto ocurre cuando todos los componentes requeridos para que el parto sea normal y natural están presentes. Cuando nosotros iniciamos el proceso o intentamos alterarlo de alguna manera, interrumpimos esta secuencia. No es sorprendente que los partos inducidos por razones no médicas tengan más tendencia a resultar en problemas. La sospecha de un bebé de gran tamaño no es indicación de inducción. Tampoco lo es un embarazo normal antes de la semana 42.

 

2. Libertad de movimiento durante el parto. Las mujeres que tienen la posibilidad de moverse libremente, les resulta más fácil trabajar en conjunto con su cuerpo. De esta manera, pueden tolerar mejor el aumento de dolor en las contracciones que acompañan el aumento de oxitocina. La respuesta de la mujer con cambios de posición y otros movimientos ayuda al bebé a girar y descender a través de la pelvis, protegiendo el canal de parto. No hay evidencias que demuestren algún beneficio en el movimiento restringido durante el parto.

 

3. Apoyo continuo durante el parto. A través del tiempo y las culturas las mujeres han sido acompañadas y contenidas durante el parto y la maternidad, en general por otras mujeres. Las mujeres que son acompañadas durante el trabajo de parto y el nacimiento mantienen la confianza y están mejor dispuestas para trabajar con su cuerpo a favor del parto, y tienden a requerir menos medicación e intervenciones médicas.

 

4. Sin intervenciones de rutina. Las intervenciones durante el parto son actualmente la norma. El 53% de los partos son augmented y el 55% tienen ruptura de membranas artificial  a pesar de que ninguna de las dos prácticas mostró beneficios claros salvo en partos muy prolongados. Las restricciones a comer (87%) y tomar (66%) depriva a las mujeres de la energía necesaria para el trabajo pesado durante el parto. El uso rutinario de vías intravenosas y el monitoreo continuo restringen la capacidad de movimiento y de encontrar confort. El uso de epidural restringe aún más el movimiento, enlentece el trabajo de parto y aumenta la incidencia de partos instrumentados. Aunque el uso de la episiotomía de rutina es riesgoso, casi el 30% de las mujeres la recibe.

Cada intervención favorece el uso de otras con el resultado de una verdadera cascada de intervenciones. El estar "a la espera de problemas" en realidad los crea. Para reducir el riesgo de alterar el desarrollo natural del parto, debe haber justificaciones médicas para su utilización.

 

5. No parir en supino (boca arriba). El 74% de las mujeres en EEUU tienen su parto en posición supino a pesar que la evidencia demostró que es una mala práctica. El movimiento y la postura vertical aumenta los diámetros de la pelvis, permite que la gravedad asista la rotación y el descenso del bebé y protege el canal del nacimiento y al bebé durante la rotación y el descenso. La postura vertical durante  la segunda etapa disminuye la incidencia de dolor severo, acorta la duración de la segunda etapa, decrece la incidencia de FC anormal fetal.  Es beneficioso permitirles a las mujeres que encuentren la posición que les resulte más cómoda, alentarlas a que pujen en respuesta a sus sensaciones y no colocarle restricciones de tiempo en la segunda etapa.

 

6. No separar al bebé de la madre. Los bebés que se mantienen piel con piel con la madre son capaces de mantener sus temperatura y mostrar respiración más regular y FC más estable. El contacto y movimiento del bebé estimula la liberación de oxitocina en la madre facilitando la separación y expulsión de la placenta, disminuyendo el riesgo de hemorragia postparto y facilitando el amamantamiento. Los bebés que quedan en contacto con sus madres son capaces de encontrar y prenderse del pecho por sus propios medios, mientras que la separación, aunque sea por poco tiempo altera la secuencia de eventos. 

KIM - Kinesiología para la Mujer

Palermo: Av. Las Heras 3451 2ºC

Tel.: 4801-0060

e-mail: kinesiomujer@gmail.com       

  • Instagram Social Icon
  • Wix Facebook page